La Higiene del Bebe

Un aporte de: Violeta Lila


El cuero cabelludo 


Caída del cabello en el bebé


¿Es normal la caída del cabello en los bebés?

 

Sí, la pérdida del cabello en los bebés es totalmente normal y nada preocupante, y sucede generalmente durante los primeros seis meses de vida. Este fenómeno lleva el nombre de efluvio telógeno y se produce porque naturalmente el pelo tiene una etapa de crecimiento y otra de caída. El primero de estos períodos dura cerca de tres años y el segundo alrededor de tres meses, aunque hasta los seis meses es normal. Durante la etapa de caída, el pelo permanece en el folículo hasta que el nuevo comienza a crecer. Entre el 5% y 15% del cabello se encuentra en el cuero cabelludo en dicha fase hasta que, de un momento a otro, por alguna tensión sufrida, fiebre o cambio hormonal, el crecimiento se detiene y comienza la caída. La etapa siguiente será la de crecimiento, unos meses más adelante. También el nivel de hormonas de un recién nacido cambia después del nacimiento, lo que colabora también con la pérdida del pelo. Lo mismo pude sucederte a ti después del parto y obedece a la misma razón.

 

¿Qué puedo hacer para detener la pérdida del pelo en mi bebé?

No hay nada que puedas hacer para detener la pérdida del cabello de tu bebé cuando ésta se asocia con las facetas o niveles hormonales antes mencionados. En otros casos, cuando la calvicie se presenta en una zona en particular puede ser porque tu bebé pasa demasiadas horas en la misma posición. Si este es el caso te aconsejamos alternarle las posiciones al acostarlo, tanto de día como de noche. De todos modos, menciónale al pediatra la pérdida del cabello de tu bebé, especialmente si ya cumplió los 6 meses.

 

¿Puede suceder que mi bebé quede totalmente pelado?

Sí, muchos bebés son calvos incluso al nacer, aunque si examinas muy de cerca el cuero cabelludo verás que posee un bello muy pálido, suave y sumamente fino que, a simple vista, resulta prácticamente imperceptible. Ten paciencia, porque este tipo de calvicie puede durar a veces hasta el primer cumpleaños de tu hijo.

¿Existen otras razones que puedan hacer que el bebé pierda el cabello?

Sí, hay otras causas que llevan a la pérdida del cabello, pero no son frecuentes en niños menores de un año. La aparición de puntos calvos desiguales, con escalamiento rojo y escamoso en la zona carente de cabello, puede ser un signo de una infección fungicida contagiosa llamada tiña o tinea capitis.

El uso de accesorios para el bebé como gorros, hebillas, etc? a veces también pueden producir un daño físico generando en consecuencia alopecia.

Otro caso es conocido con el nombre de tricotilomanía, un tipo de conducta compulsiva donde el niño tironea y retuerce su pelo hasta quebrarlo o arrancarlo. En general esta conducta compulsiva termina a los 12 meses y si esta conducta comenzó antes de los 6 meses su pronóstico es mejor. 

También, la existencia de áreas totalmente calvas pueden deberse a un trastorno denominado alopecia areata. El mismo surge cuando el sistema inmune ataca a los folículos del cabello y en consecuencia se produce la caída.

Otras razones están asociadas a problemas como el hipotiroidismo o el hipopituitarismo, desórdenes hormonales a nivel de la glándula tiroides y pituitaria (hipófisis) y también a la aparición de la denominada costra láctea, una dolencia cutánea e inflamatoria que afecta el cuero cabelludo del bebé.

 

Costra láctea


¿Qué es la costra láctea?

La costra láctea es el término que se utiliza cuando la dermatitis seborreica afecta el cuero cabelludo de los bebés. Esta es una dolencia cutánea e inflamatoria.

¿Por qué se produce?

La costra láctea aparece en el cuero cabelludo del bebé en forma de escamas espesas amarillas o de color café. Esta afección puede encontrarse también en los párpados, oídos, alrededor de la nariz y en las ingles. Pueden aparecer en recién nacidos y niños pequeños de hasta 3 años. Es importante que sepas que esto es una afección inofensiva y temporal, que no es contagiosa, ni producida por falta de higiene.

Tampoco es una alergia y no es peligrosa. En algunos casos ocasiona picazón y, de ser así, rascarse en exceso posiblemente cause una inflamación adicional y las grietas en la piel pueden originar infecciones leves o sangrados.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas son lesiones cutáneas, placas sobre una gran área, escamas en la piel color blancas y tipo costra o amarillentas, grasosas y pegajosas. Estas placas pueden comprometer el cuero cabelludo, las cejas, la nariz, la frente o los oídos. También el prurito (picazón), el enrojecimiento moderado y la caída del cabello son indicadores de esta enfermedad.

 

¿Cuál es el tratamiento adecuado para combatirla?

Masajéale el cuero cabelludo suavemente con los dedos o con un cepillo suave para aflojar las escamas y mejorar la circulación en el área. Lávale el cabello diariamente con suavidad y utilizando un jabón de glicerina, mientras se presenten las escamas. Después de que éstas hayan desaparecido, el cabello puede lavarse dos veces por semana. Asegúrate de enjuagarle bien el pelo para que no queden restos de jabón. Péinale el cabello con un cepillo limpio y suave después de cada lavado, varias veces al día. Si las escamas no aflojan fácilmente es aconsejable que apliques aceite mineral en el cuero cabelludo de tu bebé, envolviéndole la cabeza con un trozo de tela húmeda y tibia hasta por una hora. Luego báñalo como se indicó anteriormente. Debes recordar que el bebé pierde mucho calor a través de su cabeza, entonces debes chequear el trozo de tela frecuentemente para asegurarte que éste no se haya enfriado. Las ropas frías y húmedas podrían bajarle la temperatura drásticamente. Si las escamas siguen siendo un problema o el bebé parece incómodo y se rasca la cabeza contacta al médico, ya que puede prescribir una crema o loción para aplicarle en el cuero cabelludo varias veces al día.

 

¿Cómo puede prevenirse?

La tendencia a desarrollar la dermatitis seborreica puede ser heredada.

La severidad de esta condición se puede disminuir controlando los factores de riesgo como el estrés, los climas extremos, la falta de sueño e higiene y el uso de lociones que contengan alcohol. En pocas palabras se previene siendo especialmente cuidadoso con la piel del bebé.



Piojos en el bebé (Pediculosis) 


¿Pueden los piojos afectar al bebé?

Sí. Los piojos son insectos minúsculos que generalmente afectan el cuero cabelludo y se ocultan en el pelo donde ponen los huevos. Se alimentan de sangre y su saliva genera una intensa picazón que es su principal síntoma. Si bien es raro que un bebé tenga este tipo de parasitosis, conocida con el nombre de pediculosis, es muy común su contagio en bebés que concurren a guarderías infantiles o en niños escolarizados. En cualquier caso los piojos no significan un problema de salud para el bebé pero sí una dura batalla contra ellos para erradicarlos.

 

¿Cómo puedo darme cuenta si mi bebé tiene piojos?

Es posible que notes que se rasca o frota con frecuencia el cuero cabelludo, principalmente la zona posterior de la cabeza y detrás de las orejas. De todos modos, los piojos no siempre causan picazón, por lo que la primera señal suelen ser los huevos, conocidos con el nombre de liendres, que verás en su pelo. Las liendres son diminutos huevos, de aspecto nacarado, y siempre están pegados al cabello. En cambio los piojos son de color marrón, de un tamaño mayor que las liendres (aproximadamente 1 mm.) y tienen el aspecto de una semilla de sésamo. Si al momento de revisar a tu hijo no estás seguro de lo que ves, no dudes en consultar al pediatra.

 

¿Cómo se contagió mi bebé los piojos?

Los piojos son insectos de arrastre, no pueden saltar ni volar, por lo que sólo se transmiten pasando de una cabeza a otra por medio del contacto directo. Por ello, es común el contagio al compartir almohadas, sombreros u otros objetos de estas características. Es un mito que los piojos son el resultado de la falta de higiene o de la pobreza, ya que si hay algo que no distinguen estos insectos son las clases sociales.

 

¿Cuál es el tratamiento contra los piojos?

Ante todo debes saber que erradicar los piojos de la cabeza de tu hijo no será una tarea sencilla. Los champúes específicos para combatirlos pueden presentarse como una solución conveniente, pero tienes que considerar que no son seguros para los bebés y, en algunos casos, tampoco eficaces. Por otro lado el uso de estos champúes es muy polémico, ya que algunos padres, avezados en la materia, y también los expertos afirman que los  piojos han creado resistencia a estos productos. Además, los progenitores muchas veces no se sienten a gusto con la idea de verter pesticidas en las cabezas de sus niños. Nosotros podemos recomendarte la mejor manera de librar a tu hijo de la pediculosis que es manualmente. He aquí algunos consejos:

 

  • Extrae los piojos manualmente

Utiliza tus dedos, o un peine, pare extraer liendres y piojos del pelo de tu bebé. Para ello te recomendamos ubicarte en un área bien iluminada, preferentemente al aire libre, bajo la luz del sol. 

  • Separa el pelo en secciones

Divídelo con clips y revisa cada una de las secciones. Es ideal que tengas un recipiente con agua caliente jabonosa a tu lado, así podrás higienizar el peine o tus dedos en él, deshaciéndote también ahí tanto de piojos como de liendres. 

  • Continúa con el tratamiento por algunas semanas

Aún estando segura de que haz quitado todas las liendres y piojos del cuero cabelludo de tu bebé, continúa con esta rutina por varias semanas. De este modo evitarás sorpresas poco agradables. 

  • Asegúrate de que otros familiares no tengan piojos

Comprueba que el resto de la familia no padezca también de pediculosis realizando el mismo procedimiento. 

  • Consulta al pediatra

Si tienes dudas acerca del uso de algún producto para combatirlos, no dudes en consultar con el pediatra.

 

¿Debo realizar algún proceso de desinsectación en la casa para un mejor resultado?

Sí, ya que los piojos sobreviven sin un anfitrión humano por un par de días; mientras que las liendres sobreviven por aproximadamente 10. Por eso, para librar tu casa de estos visitantes lleva a cabo los siguientes consejos sobre estos puntos:

  • Ropa del bebé

Pon a lavar con agua bien caliente toda la ropa de tu bebé, sin olvidar la de cama, que haya estado en contacto con él hasta 2 días antes de comenzado el tratamiento. 

  • Sellado de objetos en bolsas o lavado

Coloca todo aquello que no se pueda lavar, como muñecos rellenos, en un bolso plástico sellado por dos semanas. Otra alternativa que sugerimos, es poner lo que no pueda lavarse en una secadora durante 30 minutos. 

  • Peines y cepillos

Sumerge los peines y cepillos en alcohol por una hora o lávalos con jabón y agua caliente.

 

¿Qué puedo hacer para evitar que mi bebé vuelva a contagiarse de piojos?

Asegúrate que no comparta con otros niños peines, cepillos, toallas o sombreros. Si tu bebé asiste al jardín maternal y sabes que allí hubo una infección masiva, envíalo con su propio asiento infantil, cuna y otros efectos personales. A modo de prevención, revisa su cuero cabelludo cada vez que regrese del jardín


El cuerpo


Acné del bebé

¿Qué es el acné?

El acné es una enfermedad que afecta las glándulas sebáceas de la piel. Se produce cuando el folículo (conducto) de una glándula sebácea de la piel se bloquea, y al no poder liberar la grasitud que transporta las células de piel muerta hasta la superficie, se inflama e incluso puede infectarse. Como consecuencia se forman los forúnculos de color rojo con un puntito blanco o amarillo en el centro. Generalmente se asocia con la adolescencia ya que es causado a menudo por las propias hormonas que se liberan durante la pubertad.

 

¿Es posible que mi bebé tenga acné?

Sí. El acné suele aparecer en bebés recién nacidos o de pocas semanas de vida. Frecuentemente brota en las mejillas, aunque también en la frente, el mentón o en la espalda del bebé. Suele empeorar si presentara fiebre, si se encuentra nervioso, llorara o si su piel está irritada. Los irritantes más comunes incluyen la saliva, la regurgitación de leche, el jabón, y la ropa que se ha lavado con detergentes químicos fuertes.

Si observas que tu bebé tiene granitos minúsculos en su cara puede ser sudamina y no acné. Estos pequeños granitos desaparecerán espontáneamente dentro de algunas semanas. 

Si el aspecto es escamoso y ocurre en otros partes del cuerpo como en el cuero cabelludo y detrás de los oídos, tu bebé puede tener costra láctea. En cambio si tu bebé presenta manchas similares a una erupción podría tener dermatitis atópica.

 

¿Cuáles son las causas que lo provocan?

No hay conclusiones definitivas al respecto pero, además de los factores hereditarios, se cree que al igual que el acné en la adolescencia, el acné del bebé es causado por un cambio hormonal, ciertas medicaciones o una irritación de la piel. 

Si estás amantando a tu bebé y estás tomando alguna medicación, ésta podría ser la causa o bien si tu bebé está tomando alguna medicina.

Las hormonas maternas que pasan al bebé a través del cordón umbilical durante la última etapa del embarazo podrían también ser la causa del acné de tu bebé. Lo mismo sucede si la piel del bebé entra en contacto con sustancias como aceites minerales derivados del petróleo.

 

¿Puede dolerle o molestarle?

El acné seguramente te afectará más a ti que a tu bebé, ya que éste no pica ni duele en absoluto. ¡Además el bebé es muy pequeño como para darse cuenta de que no se ve tan lindo con esos granitos! Lo más probable es que el acné del bebé te incomode a ti por un problema estético. Sin embargo, en aquellos casos severos de acné, puede aparecer inflamación e hinchazón que sí puede molestarlo.

Contacta al médico si ves que éste puede ser el cuadro que presenta.

 

¿Cuándo desaparecerá?

El acné del bebé desaparece generalmente dentro de pocas semanas, pero puede durar hasta los 6 meses. Te recomendamos de todas formas consultar al pediatra si el acné de tu bebé es particularmente severo, o si persiste luego de los 3 meses.

Pero si el acné aparece entre los 6 meses y los 2 años de edad será necesario hacer una consulta con el pediatra para prevenir su aparición en la pubertad.

 

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento del acné del bebé consiste más sobre lo que no debes hacer que en lo que debes hacer. En primer lugar no debes apretar los granitos ya que agravarás más el problema. Tampoco frotes ni laves fuertemente la piel de tu bebé ya que esto sólo causará irritación adicional a su piel sensible.

Lávale la cara con agua y un poco de jabón suave, de pH neutro y sin fragancia. Si tu hijo tiene la piel sensible, lava solamente su cara con agua tibia.

Evita aplicarle lociones o aceites humectantes en la piel ya que estos productos aumentarán la grasitud y en consecuencia el acné. Utiliza jabones y enjuagues naturales para tela al lavar su ropa.
Pero recuerda que el acné suele ser un trastorno que se cura espontáneamente por lo que no debes preocuparte, de todas formas siempre consulta al pediatra.


Piel seca


¿Por qué mi bebé tiene la piel seca?

La piel del bebé es mucho más fina y frágil que la del adulto por lo que está más expuesta a la sequedad. La mayoría tiene la piel seca y fácilmente irritable lo que les produce enrojecimiento, descamaciones y picazón. El clima es uno de los principales causantes, tanto los climas fríos o cálidos. En invierno, el frío seco y la calefacción afectan su delicada piel como también el sol, el aire acondicionado, el agua de mar y el cloro de las piscinas en verano. También la piel del bebé es muy sensible a las agresiones alcalinas como la orina, el sudor o el jabón.

 

¿Cómo puedo solucionarlo?

Para lograr que tu bebé tenga la piel correctamente humectada sólo debes seguir algunos consejos, muy fáciles de poner en práctica. A continuación te explicaremos cada uno de ellos:

  • No exageres con la higiene del bebé

Como primera medida debes saber que un bebé pequeño que aún no comenzó a gatear no necesita de un baño riguroso y tampoco del uso de mucho jabón y shampoo. El baño del bebé en esta etapa tiene la finalidad de refrescarlo e higienizarlo, pero evitando eliminar la grasa natural de su cuerpo. En los días de mucho calor puedes bañarlo varias veces pero usa sólo en uno de los baños el jabón. Utiliza jabones suaves de Ph neutro, enjuágalo muy bien, sécalo suavemente y sin frotar, apoyando la toalla en cada parte de su cuerpo. Debes tener precaución con la aplicación del talco, ya que su uso excesivo tiende a resecar y a tapar los poros impidiendo la respiración de su delicada piel.

Utiliza productos de higiene especiales para bebés, preferentemente sin aromas y de componentes naturales.

No lo dejes mucho tiempo en el agua, acorta el baño a no más de 10 minutos. Si a tu bebé le gusta jugar y chapotear en ella, entonces primero déjalo que lo haga antes de comenzar a bañarlo de modo que no lo agua en agua jabonosa.

Si generalmente utilizas baños de espuma te recomendamos que los utilices de forma espaciada, tal vez para ocasiones especiales.

Tampoco lo debes bañar con el agua muy caliente ya qué ésta también resecará su piel, más aún en bebés que sufren algún trastorno alérgico.

Si utilizas aceites para baño ten mucho cuidado ya que la superficie de la bañadera se hace resbaladiza y puede hacer que tu bebé se golpee. Es más recomendable aplicarle alguna crema o loción humectante luego de cada baño.

  • Utiliza cremas humectantes especiales para bebés

Inmediatamente luego del baño y habiendo secado al bebé, aplícale alguna loción o crema humectante, sellando de esta forma la humedad que quedó en su cuerpito luego del baño. Para elegir la crema más adecuada las más recomendadas son las naturales, como la de avena (que inclusive alivia la picazón) y las más consistentes.

Si con el correr de los días tu bebé continúa con la sequedad puedes cambiar de crema o bien humectar su piel después del baño y otra vez en cualquier momento del día. 

  • Evita que el agua de mar o de piscina se seque en su piel

Si tu bebé se bañó en el mar o en la piscina debes enjuagarlo posteriormente con agua de la canilla. La sal y el cloro son agentes que resecan fácilmente la delicada piel del bebé. Luego de haberlo enjuagado y secado correctamente, aplícale suavemente una loción o crema humectante. 

  • Vístelo con la ropa adecuada

Debes prestar atención con la ropa que eliges al vestir a tu bebé. Las más adecuadas son las confeccionadas con telas de fibras naturales (algodón, lana, lino, etc...) ya que permiten una correcta ventilación y respiración de su piel. El uso de ropa de telas sintética puede generar irritaciones o rozaduras. 

  • Humidifica tu hogar

Si vives en una zona muy seca es recomendable humidificar los ambientes de tu casa. Puedes lograr esto instalando humidificadores o bien colocando recipientes de agua en las habitaciones.

En las épocas de frío no exageres con la calefacción. Una temperatura adecuada para tu bebé es de 22°C y si es necesario abriga más al bebé en vez de subir la temperatura. 

  • Hidrata correctamente a tu bebé

Es importante que tu bebé tome una cantidad de líquidos adecuada para que se mantenga hidratado, en especial en los días de calor. 

  • Toma los recaudos necesarios durante el verano

Los cuidados de la piel del bebé en el verano son unos de los pilares fundamentales, no sólo para evitar que la piel se reseque, sino para proteger su salud presente y futura. Para esto debes evitar exponerlo al sol en horario de riesgo y utilizar cremas protectoras solares.

 

¿Puede ser el indicio de alguna enfermedad?

Si la sequedad de la piel está asociada a picazón, inflamación, enrojecimiento, descamación o costras, puede ser que tu bebé sufra de dermatitis atópica, también conocida como eccema. En la mayoría de los casos esta condición se mejora con una correcta humectación de la piel en forma diaria.

 

¿Cuándo debo consultar al médico?

Si aún con una correcta humectación diaria la piel seca continúa o si sospechas que tu bebé puede tener dermatitis atópica debes consultar al pediatra para comenzar con el tratamiento adecuado. También debes acudir al médico inmediatamente si tu bebé presentara costras, enrojecimiento o signos de infección en su piel


La higiene del bebé


El baño del bebé


¿En qué momento del día conviene bañar al bebé?

Es muy buena idea que el baño sea antes de acostarlo a dormir, ya que lo relajará y seguramente dormirá mejor después de toda esta actividad. Es fundamental contar con todo lo necesario para el baño del bebé, y poder de esta manera transmitirle una sensación de bienestar y serenidad a tu hijo.

 

¿Cuál es el equipo necesario para el baño?

Como primera medida debes tener bien claro que el baño del bebé debe ser en primer lugar un momento de placer y en segundo lugar de higiene. Pasar un rato todos los días sumergido en agua cálida relajante y refrescante será el momento ideal para un contacto especial entre la mamá y el bebé, donde el padre también podrá participar. Además necesitarás de armarte de un equipo especial que a continuación detallaremos:

 

  • Bañera plegable

Lo ideal es una bañera plegable ya que sus blandas paredes impiden la posibilidad de cualquier golpe para el bebé. Tiene la altura ideal para manejar al bebé fácilmente y casi todas traen acoplado algún sistema que sirve de cambiador, que puedes utilizar para el secado y para jugar un poco con él. Es conveniente mantener impecablemente limpia la bañera con productos específicos y no tóxicos. También es muy placentero compartir el baño en la bañera de la casa, en donde el bebé tendrá la opción de practicar un poco más de gimnasia. Te sorprenderá ver que el bebé sabe flotar mientras le sostienes su cabecita con tus manos. No dejes que el bebé tome frío antes de introducirlo en la bañera, manténlo arrullado con la toalla que usarás para secarlo. 

  • Toallas de algodón

Debes contar con dos toallas, una grande para secar el cuerpito y otra más chica para secar la cabecita y las partes más sensibles de su piel. Ambas deben ser de algodón muy suave y absorbente para su uso exclusivo. 

  • Juguetes de goma

Debes disponer de juguetes de goma sin bordes afilados ni partes que puedan desprenderse para que tu bebé juegue y le sea divertido el baño. 

  • Termómetro sumergible

Un termómetro sumergible podrá asegurarte que la temperatura del agua sea la ideal (34-37 grados centígrados). 

  • Esponjas naturales

Serán también necesarias esponjas naturales y muy suaves para la delicada piel de tu bebé. 

  • Jabones y champús

Los jabones y el champú deben ser neutros y poco perfumados, pero lo ideal es bañarlo sólo con agua, salvo en los casos de bebés con piel muy seca, a los que se les puede agregar al agua del baño algunas gotas de aceite de almendras o masajear su cuerpito después del baño. 

  • Perfumes

No es aconsejable el uso de perfumes en los primeros meses, salvo que sean especialmente fabricados para tal fin.

 

¿Qué precauciones debo tomar ? 

Debes tener en cuenta lo siguientes consejos para evitar que tu bebé se enferme o se lastime: 

  • La temperatura

La temperatura ambiente debe ser de 22 a 25 grados centígrados y no debe haber corrientes de aire. 

  • El lugar del baño

El lugar del baño debe estar en condiciones de higiene óptimas y a la altura adecuada para poder sujetar con comodidad al bebé. 

  • Las canillas

Las canillas o cualquier otro relieve no deben ser un peligro de golpe. Existen en el mercado protectores de canillas para tal fin. 

  • El tapón

El tapón de desagüe no debe tener bordes cortantes ni metálicos.

 

¿Cómo debo higienizar cada parte de su cuerpo?

Cada parte del cuerpito del bebé debe ser higienizada correctamente utilizando jabones especiales o agua hervida y enfriada o solución fisiológica. A continuación te explicaremos cómo debes hacerlo con cada una de ellas: 

  • El cuerpo

Enjabónale todo el cuerpo, pasándole la esponja de arriba hacia abajo. Comienza por el cuello y continúa por el pecho, la pancita, los brazos, la colita y las piernas prestando atención a la zona de los pliegues de la piel. Luego puedes darlo vuelta y lavarle la espalda teniendo cuidado de no mojar su carita ya que seguramente no le gustará. 

  • La cabeza

Al principio puedes lavarle la cabeza con el mismo jabón del cuerpito teniendo cuidado de que el jabón no entre en sus ojos, pero luego puedes lavársela una vez por semana con un champú especial, suave y de pH neutro, que no provoque irritación si accidentalmente entra en sus ojos. 

  • La cara

La carita del bebé debe ser lavada únicamente con agua hervida y enfriada. Nunca utilices jabones. Utiliza un algodón humedecido o una gasa pasándosela suavemente por la frente, las mejillas y otra por los pliegues del cuello para quitar la suciedad acumulada a causa del sudor. 

  • Los ojos

Los ojos del bebé se pueden limpiar con un algodón muy suave, humedecido en agua hervida y enfriada o suero fisiológico, usando uno para cada ojo. Límpiale el borde de los párpados, desde el ángulo interno hasta el ángulo exterior, quitándole las secreciones. 

  • La nariz

La nariz y los oídos no deben ser lavados, ya que poseen un sistema propio y natural de limpieza. Únicamente si la nariz se encuentra congestionada puedes utilizar un aspirador nasal. Sí puedes higienizar la parte externa de las orejas y el borde de los orificios de la nariz con una algodón humedecido en agua hervida enfriada o solución fisiológica. 

  • Las uñas

En cuanto a las uñas se deben recortar sólo cuando el bebé duerme, con tijeras especiales de punta roma que se venden en las farmacias. 

  • Los genitales

Los genitales en las bebas se deben limpiar sólo en la parte externa de los labios con un algodón, de adelante hacia atrás. Nunca intentes limpiar el interior de la vulva. En los bebés nunca trates de retraer el prepucio ya que puedes lesionarlo y es otra zona que se limpia naturalmente. Siempre utiliza un algodón o una gasa humedecida en agua hervida y enfriada o solución fisiológica

La higiene y el cuidado del cordón umbilical


¿Cuándo se cae el resto del cordón umbilical?

El resto de cordón umbilical, que permanece en el bebé después del nacimiento, se va modificando con el correr de los días y se cae a las 2 ó 3 semanas después del parto.

¿Cómo lo debo limpiar?

En el momento que cambies a tu bebé préstale especial atención al cordón, evitando que se depositen secreciones en esa área. No temas provocarle dolor en el cordón umbilical, ya que en esa zona no existe sensibilidad.

Para facilitar la cicatrización, puedes limpiarlo con alcohol o productos cicatrizantes que te indique el pediatra, y permítele que esté en contacto con el aire. Para esto puedes doblar el borde del pañal de modo que no cubra el área umbilical.

No aceleres nunca la caída del cordón, deja que se caiga solo y no hagas caso a todo lo que te aconsejen para mejorar la estética del ombligo del bebé, ya que puede provocar infecciones umbilicales que dejan cicatrices peores y complicarle la salud a tu hijo.

Signos de complicaciones en el cordón umbilical

Pueden ser signos de infección si notas que el cordón umbilical tiene secreciones purulentas amarillo-verdosas, o emana un olor desagradable, o el ombligo está muy rojo e inflamado. Ante esta situación debes contactarte con el médico encargado de la salud de tu bebé.

A veces se puede ver que el cordón sangra en pequeñas cantidades en los primeros días después del parto, debes presionar por unos minutos para que deje de hacerlo, si continúa después de 7 minutos, contacta al médico.

Muchas veces después de que se cae el cordón, el ombligo puede permanecer rojo y tener una pequeña cantidad de secreciones. Por lo general esto no tiene importancia y se soluciona con la colocación de alcohol que seca y cicatriza la zona en pocos días.

 

Limpieza de la nariz con aspirador nasal

 

¿Cuándo debe utilizarse el aspirador nasal?

Los aspiradores nasales (pera de goma) pueden utilizarse para quitar la secreciones cuando tu bebé tiene la nariz congestionada debido a procesos alérgicos, resfríos, etc... Si la mucosidad es espesa y pegajosa primero debes ablandarlas con algunas gotas de solución fisiológica que puedes conseguir en cualquier farmacia.

 

¿Cómo debo utilizar el aspirador nasal? 

Primero debes recostar a tu bebé en tus faldas, con la cabeza elevada y sus piernitas hacia tu panza. Háblale y cuéntale que le vas a hacer antes de empezar, es necesario que tu bebé se sienta tranquilo y confiado.

Toma el aspirador y aprieta la perita para generar vacío y luego colócalo en una fosa nasal (no aprietes nunca la goma cuando esté dentro de la nariz). Suelta de a poco la goma para que comience a aspirar. Es importante que lo hagas lentamente. Retira el aspirador y sobre una servilleta de papel o similar aprieta nuevamente la goma hasta expulsar toda la mucosidad recolectada. Limpia la parte externa del aspirador y si es necesario hazlo nuevamente hasta aspirar todas las secreciones.

Luego de terminar con un orificio nasal prosigue con el otro de la misma manera.

Si necesitas colocar solución fisiológica para ablandar la mucosidad debes proceder de la siguiente manera. Con la cabeza de tu bebé apoyada en tus rodillas, coloca de 1 a 3 gotas de solución fisiológica con un gotero en cada orificio nasal y mantén la cabeza de tu bebé quieta y un poco hacia abajo durante 10 segundos para que haga efecto, luego procede de la forma que explicamos anteriormente.

Si tu bebé continúa con mucosidad, puedes repetir el proceso luego de 10 minutos, pero recuerda que no debes utilizar solución fisiológica por más de 4 días seguidos ya que podría secarle las mucosas nasales. En este caso puedes continuar con agua previamente hervida y enfriada.

Recuerda siempre de hablarle y calmar a tu bebé para que este proceso sea lo menos traumático posible. Si ves que tu bebé se resiste a que le aspires la nariz no lo fuerces, ya que podrías dañar su delicada nariz con el aspirador. Intenta nuevamente en algunos minutos hasta que tu bebé se encuentre tranquilo.


Uso y limpieza del chupete

 

¿Qué chupete es el indicado para mi bebé?

Los chupetes o chupones vienen de diferentes formas y medidas y será tu bebé el que finalmente escoja el indicado. Hay una gran variedad como anatómicos, no anatómicos, de silicona o látex, pero por una cuestión de comodidad el bebé escogerá el que más se adapte a su boca. 

No es recomendable el uso del chupete durante los primeros días de vida, especialmente si el bebé está siendo amamantado, ya que lo puede confundir, al igual que la tetina del biberón, cuando está aprendiendo a mamar. Además puede reemplazar su interés en comer porque sacia su voluntad de chupar de otra forma. A partir de las dos semanas de vida ya no hay inconvenientes en que use chupete. 

Intenta conocer primero con tu bebé cuál es el chupete que le convence más, pero si los rechaza y prefiere optar por la succión del pulgar no te preocupes ya que el "chuparse el dedo" le produce una satisfacción mayor, porque se le suma a la sensación de succión la sensación táctil de su dedito en el paladar y el bebé durante los primeros meses siente mucha gratificación de esta forma.

Lo único que podemos recomendar es que trates de elegir los chupetes fabricados con orificios de ventilación, ya que previenen que su saliva se junte por detrás y le produzca irritación o paspaduras. También recuerda que debes escoger el tamaño de acuerdo a su edad. En esto no tendrás problemas ya que la mayoría de los chupetes vienen identificados para cada etapa del bebé en particular.

Es importante saber que no es aconsejable utilizar ningún tipo de collares, hilos, sogas o cintas para colgar su chupete alrededor del cuello ya que esto es un peligro potencial de asfixia. Tampoco son aconsejables los llamados imperdibles que se fijan en la ropa del bebé ya que también representan un riesgo.

¿Debe reemplazarse el chupete en algún momento?

En líneas generales debes cambiar los chupetes a las 2 ó 3 semanas de uso, de acuerdo al uso que le de tu bebé y de cuán vigorosamente lo chupa. Los primeros signos de deterioro son rajaduras, agujeros y zonas más débiles o desgastadas que pueden romperse en algún momento cuando tu bebé comienza a chupar. De todas formas siempre debes controlar su estado antes de ponérselo en la boca y también te recomendamos que tengas un repuesto de su chupete favorito siempre contigo en caso de que se rompa, pierda o se ensucie en la calle.

 

¿Cómo se debe limpiar el chupete?

Durante los primeros meses lo ideal es esterilizarlos una vez al día y también cuando se compra un chupete nuevo. Para esto puedes ponerlos a hervir en agua durante algunos minutos, de la misma forma que se esteriliza un biberón. Una vez esterilizado recuerda de dejarlo enfriar antes de dárselo.

Si el chupete se cae en el piso de tu casa no hace falta que lo esterilices nuevamente, sólo enjuágalo con agua caliente. Pero si el chupete se cae en la calle o en algún otro lugar, es conveniente que le des el de repuesto o encuentres un lugar para lavarlo con agua caliente y jabón.

Para el caso de la limpieza los chupetes más recomendables son los que son de una sola pieza, ya que a los demás puede entrarles agua con jabón en el interior de la tetina que será muy difícil de quitar.

 

¿Qué precauciones debo tomar?

Además de la higiene recuerda que no debes endulzar el chupete con azúcar, leche condensada, ni mojarlo con agua azucarada o miel, ya que este hábito puede llevarles a padecer una forma de caries dental y en el caso de la miel a contraer botulismo. 

También debes saber que el chupete en el bebé mayor de 18 a 24 meses es innecesario y puede impedir el desarrollo natural de sus dientes, mandíbulas y paladar.

 

Fuente: BabySitio

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